jueves, 25 de marzo de 2021

TEMA 6.3 PASOS PARA ELABORAR UN PRESUPUESTO





En el apartado anterior vimos como muchas personas tenían problemas para
ahorrar dinero o incluso para llegar a fin de mes. Esto es algo que les quita
el sueño a muchas personas. En este apartado veremos los pasos para ello.

Paso 1. Identificar gastos e ingresos

El primer paso es identificar todos los ingresos y gastos. Las personas
suelen saber sus ingresos perfectamente, pero raras veces saben exactamente 
sus gastos.

Es importante que anotes todos y cada uno de los gastos que tienes en 
el mes por pequeños que sea. También debes incluir algunos gastos 
ocasionales como los regalos de cumpleaños o vacaciones. No te preocupes
si algunos gastos varían de mes. Es normal que gastemos más en comida
en los meses de diciembre o más en luz en enero. Lo importante es hacer
una media de lo que gastamos cada mes.












Paso 2. Priorizar gastos

La cantidad de ingresos (el dinero que gano) no es fácil de aumentar a 
corto plazo, pero si podemos variar la cantidad de ga stos.  Algunas 
familias tienen problemas para llegar a fin de mes”. Cuando eso ocurre 
es imprescindible recortar gastos. ¿Pero de dónde recorto si todo es importante?. Pues no, todo no es igual de importante. Por ello hay que establecer prioridades, con 
lo que podremos distinguir entre gastos fijos obligatorios, gastos variables 
necesarios y gastos innecesarios.

1. Los gastos fijos obligatorios. Son gastos que suelen mantenerse mes 
a mes y que no podemos dejar de pagar. Dentro de ellos distinguimos

- Vivienda. Es el gasto de la hipoteca (o alquiler), la comunidad y los seguros
 del hogar.
- Otras deudas y gastos con el banco. Como el pago del préstamo del coche.
 Tampoco podemos olvidar los gastos de tener tarjetas o cuentas bancarias.
- Otros seguros. Como por ejemplo un seguro de vida o de coche.
- Pago de impuestos. Como el impuesto de circulación o el impuesto de la
 vivienda

2. Gastos variables necesarios. Son aquellos que son necesarios para 
vivir, pero puedes conseguir disminuirlos haciendo un uso racional. 
Por ejemplo, necesitamos hacer la compra, pero ¿podríamos comprar cosas
más baratas?

- Gasto cesta de la compra. Podríamos decir que esto todo aquello que 
compro en supermercados y otras tiendas para mi día a día. Comida, higiene,
cuidado del hogar.
- Suministros. Agua, internet, luz, gas etc.
- Cuidado personal. Como ropa, calzado o peluquería. Esta categoría va a estar 
también dentro de los gastos innecesarios. El motivo es que un mínimo de ropa
o calzado hay que comprar de vez en cuando, así como ir a la peluquería. 
Pero hay distinguir que parte es necesaria, y cuál se limita a simples caprichos.
- Transporte. Debemos incluir los gastos como gasolina o el trasporte público
 (metro, autobús, taxis) siempre que sean necesarios en nuestro día a día.
- Educación. Son los gastos que dedicamos a nuestra formación o la de nuestros
 hijos. Libros, materiales para el colegio, tasas de universidad, clases particulares
 etc.
- Otros gastos. Podemos incluir cualquier categoría siempre que cumpla la 
definición de variable necesario.

3. Gastos discrecionales. Son aquellos que en todo momento podemos eliminar. 
Tenemos que preguntarnos cuáles son de verdad necesarios. ¿De verdad que todo
 eso en que nos gastamos dinero es imprescindible? Sé honesto. Podemos pensar
 que Netflix, el gimnasio o salir a cenar con nuestros amigos es parte de nuestra
rutina de vida y que son gastos necesarios. Pero si con nuestros ingresos no llego 
a cubrir gastos, gastos como Netflix son un lujo y deben ser recortados.
Cuidado, si tenemos unos ingresos suficientes sí que podemos (y debemos) 
incluir en el presupuesto gastos para ocio. No se nos puede olvidar dedicar 
una parte de nuestros gastos a disfrutar la vida dentro de nuestras posibilidades. 
De ahí la importancia del presupuesto. Alguno de estos gastos discrecionales que 
podría eliminar o ajustar son:
- Cuidado personal. Como gastos elevados de peluquería o gimnasio.
- Ocio. Cenas en restaurantes, cafés, desayunos fuera de casa, salidas con
 amigos a tomar algo, cine, teatro, regalos, canales de pago de TV, vacaciones,
 lotería, tabaco.
- Otros: Aquí incluiríamos cualquier otro gasto que puede ser eliminado

Paso 3. Fijar el ahorro como un gasto fijo obligatorio

¿Recuerdas que mis sobrinos necesitaban otros 240 euros para comprarse la play? 
Pues como querían conseguirlo en 12 meses, se fijaron un ahorro obligatorio de 20 euros 
al mes entre los dos.

La meta general de cualquier presupuesto es que los ingresos cubran
 todos los gastos. Pero esto no es suficiente para ser un buen presupuesto. 
Un buen presupuesto debe incluir el ahorro como parte fundamental, 
ya que nos proporcionará un fondo para imprevistos o hacer planes de
 futuro.

Una manera inteligente es contar el ahorro como un gasto obligatorio
más. De esta manera, Lucía con su presupuesto de la página siguiente, sabe
que tiene unos gastos de vivienda, luz etc. que tiene pagar sí o sí, pero también
unos 100 euros de ahorro “obligatorio”, por lo que debe gastar menos dinero en 
otras cosas como el ocio.

Esta estrategia de un incluir un ahorro obligatorio nos ayuda a reducir
nuestros gastos prescindibles. Si después de todos los gastos nos pasa como
esta persona  que seguimos teniendo unos ingresos de 75 euros mayores a 
nuestros gastos, esto será un ahorro adicional (y ese mes habremos ahorrado 
175 euros. Buen trabajo).

Recuerda que dijimos que lo interesante era ahorrar al menos un 10%. Como 
Lucía gana 1000 euros, ha decidido planificar un ahorro de 100 euros, pero 
esto dependerá de nuestros objetivos. Si tenemos pensando un viaje paradisíaco
 o comprar un coche a corto plazo, tal vez necesitemos ahorrar más.
Tal vez, en este momento no te puedas permitir este ahorro. No te preocupes, 
todo ahorro es bueno. Si Lucía sólo puede ahorrar el 5%, ahorrará 50 euros
al mes, y eso son 600 euros al año y 6000 euros en 10 años. Todo suma.

Paso 4. Seguimiento del presupuesto

Una vez que he establecido mi propio presupuesto tengo que hacer un 
seguimiento para comprobar que voy a ceñir a él. Apunta todos los gastos 
por pequeños que sean. Si pagas algo con tarjeta, lleva un papelito al lado 
en el que apuntes en qué estás gastando.
De nada servirá hacer un presupuesto si luego no voy a comprobar si lo cumplo.
 Ya sabes, el truco de guardar directamente el ahorro planificado en una 
hucha u otra cuenta bancaria a principio de cada mes te ayudará a no gastarte 
ese dinero.

Paso 5. Revisar y hacer ajustes

Cuando he elaborado mi presupuesto es posible que no haya sido realista. 
Tal vez algunos gastos sean mayores de lo que pensaba y otros sean menores. 
Además, puede ser que con el tiempo mis gastos varíen. Por ejemplo, si empiezo 
a ir a la universidad puede que tenga gastos que antes no tenía. Debo comprobar
 que gastos están yendo en aumento y estudiar los motivos. Sería interesante
 elaborar de nuevo el presupuesto si no estamos consiguiendo el objetivo de
 ahorro deseado.

Vale, estás pensando que esto lleva tiempo. Lo primero que te diré es que te 
llevará unos minutos. Lo segundo, que, si lo haces bien, podrás conseguir 
un ahorro que te permita dormir bien por las noches y disfrutar de lo más 
importante. La vida, claro.

¿Y si aun así tengo problemas para llegar a fin de mes?

Si hay problemas económicos o si queremos ahorrar más, lo norma
l es eliminar los gastos discrecionales y reducir los variables necesarios,
 para hacer frente lo antes posible a los fijos obligatorios.



TEMA 6. 2. QUÉ ES UN PRESUPUESTO Y PARA QUÉ SIRVE

Estas en casa con tus padres y los ves a menudo preocupados. Se quedan pensativos mirando al vacío y parecen estar un poco despistados. Tu madre te dice que últimamente están más cansados porque están durmiendo peor. Pero ¿por qué tus padres no duermen bien por las noches? Tal vez les haga falta un presupuesto.
¿Qué es un presupuesto?

EL PRESUPUESTO es una planificación de nuestros ingresos y gastos 
quenos va a permitir hacer un seguimiento de los mismos. Un 
presupuesto bien elaborado nos va permi tir gastar en lo
verdaderamente importante y ahorrar para nuestros proyectos
 y emergencias

¿Para qué sirve un presupuesto?

Mucha gente dice que no llega a final de mes, otros tienen un imprevisto 
(como un despido o una avería) y se encuentran que no tienen dinero para
hacerle frente. Ahí llegan los problemas para dormir por la noche
y los agobios. Te sorprendería la cantidad de personas que no tienen su propio
presupuesto, con lo importante que es.
El presupuesto va a ser de gran utilidad y nos va a permitir:

1. Saber en qué gastamos el dinero “En casa del herrero, cuchara de palo”.
 Es curioso, yo mismo, que aquí te recomiendo tanto hacer un presupuesto,
nunca lo había hecho. Intolerable. El año pasado cuando llegué este tema, me 
puse a elaborar mi presupuesto en clase con los alumnos. Todos nos 
sorprendimos, yo incluido, cuando calculé que al cabo  de un mes podría gastar
unos 80 euros al mes en café. Mi alumna Adri, me dijo – Javi, sabes qué 
ahorrarías mucho dinero con una cafetera de esas tan modernas que hacen
el café tan bueno ¿no? Pues dicho y hecho Adri. Compré mi cafetera
por 50 euros y ahora apenas gasto 20 euros al mes en cápsulas de café.
La mayoría saben cuánto ganan al mes, pero no en qué gastan el dinero. 
Si se hicieran un presupuesto en el que fijaran con detalle todos
 estos gastos, se sorprenderían. 
Un presupuesto nos ayuda a ser conscientes de en qué nos gastamos
 e dinero.

2. Priorizar los gastos. Mi alumna Marina lamentaba que no tenía más dinero
 para ir a conciertos, su gran hobbie. Cuando hizo su presupuesto en clase,
 se dio cuenta que gastaba ¡15 euros en chuches a la semana!
Cuando tienes todos los gastos delante es más fácil establecer cuáles son 
imprescindibles y cuáles no. Hay muchas personas que pueden pensar que 
algunos gastos son muy importantes para ellos, pero cuando ven en una 
lista todo lo que gastan, se dan cuenta que tal vez si puedan o deban
 prescindir de algunos de ellos.

3. Ahorrar para conseguir unos objetivos. Mis sobrinos me dijeron que 
querían comprarse la nueva play en un año. La cuestión es que necesitaban
 unos 240 euros aparte del dinero que ya tenían. Como faltaban 12 meses,
 sabían que tenían que ahorrar 20 euros cada mes (10 cada uno). 
De manera que todas las semanas iban guardando unos 3 euros de la paga y 
los metían en la hucha.

El presupuesto me permite ahorrar para conseguir los objetivos y 
proyectos que me haya marcado. Esto puede ser comprarme una casa, 
un coche o un viaje sorpresa con mi pareja en el Caribe. Como veremos,
“un truco” es considerar este ahorro como un gasto obligatorio del 
presupuesto. Es decir, si mis sobrinos hicieran su presupuesto mensual, 
anotarían que empiezan con unos gastos de 10 euros cada uno y que por 
tanto ya no se pueden gastar en otra cosa.

4. Vivir dentro de nuestras posibilidades. Mi amigo Emilio tenía muchas
ganas de comprarse una casa. Encontró una que le encantaba, y aunque no
tenía casi nada de ahorros y su sueldo no era muy elevado, se la compró por
250.000 €. Con la crisis le bajaron el sueldo y está teniendo muchos problemas
para pagar su hipoteca.
Tener un presupuesto me permite conocer mis posibilidades. A todos nos
 gustaría tener una casa grande, ir de vacaciones a muchos sitios y tener todos
 los caprichos que se nos antojen. Pero si mi amigo Emilio hubiera hecho 
su presupuesto, se hubiera dado cuenta que el coste de la hipoteca y sus
 otros gastos eran demasiados altos para sus ingresos, y que si ocurría 
algún imprevisto iba a tener problemas… como así fue.

5. Llevar un control y no desviarnos. Mi amigo Miguel siempre se queja 
de que desde que está en Málaga no ahorra. Según él, cada mes piensa que
va a ahorrar una cantidad de dinero que nunca llega.
El presupuesto me ayuda a establecerme límites. Si me fijo unos gastos de
 salir con mis amigos de 100 euros al mes, el presupuesto me ayuda a 
controlarlo. Si llega el día 20 y ya he llegado a esa cantidad, sé que tengo
 que contenerme los siguientes 10 días.
Como ves, el presupuesto nos va a dar una tranquilidad enorme por todos
 estos motivos. Aquellos que tienen un control de sus ingresos y gastos
 son capaces de ahorrar para sus proyectos y estar tranquilos de
 que puede hacer frente a muchos posibles imprevistos. 

¿Quieres dormir bien todas las noches? Elabora tu propio presupuesto. 
Tranquilo, que yo te voy a ayudar.


TEMA 6.1 ¿POR QUÉ HAY QUE AHORRAR?

¿Por qué debo ahorrar?
Hay muchas razones para ahorrar. Hemos visto que el ahorro me permite conseguir  mis proyectos futuros, pero hay más razones. 
Tener dinero ahorrado me permite tener una tranquilidad de saber que en el futuro voy a poder seguir pagando mis gastos.


1. Emergencias o imprevistos. Hace unos años conduciendo por Segovia 
mi coche literalmente murió. La reparación era tan grande que me tuve
 comprar otro coche por varios miles de euros. Menos mal que tenía
 dinero ahorrado.

Nunca se sabe cuándo podemos tener una emergencia que suponga un gran 
gasto como enfermedades, accidentes, averías o reparaciones en el hogar. 
Ahorrar es muy importante para tener un colchón para posibles emergencias 
o imprevistos que nunca sabes cuándo pueden pasar.

2. Pérdida de ingresos. Cuando en 2007 decidí que quería estudiar para ser 
profesor de economía, tuve que dejar mi trabajo en el banco. En ese momento 
me vi sin ingresos, pero todavía tenía muchos gastos que cubrir. Si no hubiera 
tenido dinero ahorrado, hubiera pasado varios problemas, o no habría sido 
posible dedicarme al estudio y seguiría en el banco. Es decir, no habría 
conseguido mis proyectos.

Si perdemos nuestro trabajo o aquello que nos de los ingresos necesarios 
para vivir, podemos encontrarnos en una situación muy complicada. 
Como nunca sabes cuándo te puede pasar, es conveniente tener algo de 
dinero ahorrado “por si las moscas”. El ahorro nos permite mantener nuestro
 nivel de vida por un tiempo si por cualquier razón dejamos de ganar dinero.

3. Hacer grandes gastos futuros.  Hace unos años, mis amigos y yo decidimo
s irnos de viaje una semana a las Islas Canarias. El viaje nos costaba unos 
600 euros en total. Algunos habíamos ahorrado y pudimos ir, pero otros
tuvieron que quedarse en casa ya que no se habían preocupado de guardar
nada de dinero.

En ocasiones tenemos grandes gastos que implican una gran cantidad de dinero,
 como comprarse una casa, un coche o viajar. Ante situación es imprescindible 
que estemos ahorrando durante un tiempo. Como bien aprendió María en el 
viaje a Berlín, el ahorro te permite hacer grandes gastos en el futuro.

4. Para invertir el dinero. A mi amigo Miguel le encanta invertir su dinero.
 Lo último que hizo fue montar un bar en Albacete con otros socios. 
Si no hubiera tenido ahorrado, no habría podido hacerlo, y ahora está
 ganando mucho dinero con ello.

Como veremos más adelante, cuando una persona hace una inversión, eso 
le permite sacar un beneficio y aumentar su riqueza. Pero si todo lo que
 ganamos lo dedicamos a comprar cosas, nunca podemos hacer este tipo
 de inversiones.










¿Cuánto tengo que ahorrar?

Es complicado establecer una cifra de ahorro. No todos ganamos el mismo dinero
 ni llevamos el mismo estilo de vida. Sin embargo, existen una serie de razones 
que pueden hacerte pensar en ahorrar más o menos,

a) La estabilidad de los ingresos: Una de las cosas buenas de ser profesor,
 aparte de vosotros los alumnos (que bonito), es que te permite saber que el
 mes siguiente podrás seguir teniendo tu salario. Cuando una persona, sin 
embargo, no tiene tan claro si puede ser despedido en cualquier momento o 
si puede empezar a ganar menos dinero, ahorrar “por si las moscas” suele ser
 más importante. 
Si una persona está segura de que seguirá teniendo ingresos todos los meses,
 puede ver menos necesario el ahorrar ante posibles imprevistos. Sin embargo, 
seguirá siendo interesante ahorrar por otras razones: hacer grandes gastos 
futuros e invertir.

b) La posesión de propiedades: mi amigo Antonio heredó muchas tierras que 
pueden valer más de un millón de euros, aparte de 3 viviendas en su pueblo. 
Lógicamente, si hay algún problema Antonio puede vender estas tierras o
 viviendas por lo que tener este patrimonio le permite ahorrar menos 
al tener ese “colchón”. Pero cuidado, Antonio no debe confiarse, porque 
si necesita el dinero de manera demasiado urgente, probablemente tendrá 
que vender a un precio menor del que le gustaría.

c) La salud. Aunque la seguridad social en España hemos visto que cubre 
muchas circunstancias, nunca se sabe cuándo un problema de salud te va
 a impedir trabajar y vas a necesitar más ahorros. Aquellos que tengan 
una salud no del todo buena deben tenerlo en cuenta y elevar sus ahorros.

En cualquier caso, siempre se ha dicho que destinar un 10% de tus ingresos
 puede ser una cantidad suficiente. Por tanto, aquellos que ganan 
1.000 euros al mes, deben intentar ahorrar 100 todos los meses.